Circular en invierno: Precauciones ante la nieve

El invierno y las condiciones climatológicas adversas van de la mano. En ocasiones, los temporales y la nieve pueden complicar al máximo la circulación. El mejor consejo, es no salir a la carretera pero las circunstancias puede que no nos lo permitan: si no puedes evitar conducir en estas circunstancias, aquí tienes una serie de trucos para que tu trayecto sea lo más seguro posible:
Si tu coche despierta envuelto en una enorme nevada y no te puedes permitir pasar el día protegido en tu casa, la solución pasa por aplicarse manos a la obras y hacerte con una pala para deshacerte del exceso de nieve alrededor de tu automóvil. Si tienes prisa, recuerda: el tiempo que puedas sacrificar facilitando tu salida será menor que el podrías perder en caso de atasco.
Asegúrate de de liberar de hielo y nieve las llantas los neumáticos antes de emprender la marcha. Para hacerlo con más precisión, puedes probar con un objeto puntiagudo como un destornillador. Eso sí, ten cuidado de no ejercer una presión excesiva. Otro truco es el de desinflar un poco las ruedas pero, ahora bien, si no tienes un inflador a mano es mejor que no te arriesgues.
Hazte con al menos un par de cadenas que puedas colocar en las ruedas motrices de tu vehículo. Si no las tienes, te acordarás de ellas cuando sea demasiado tarde.
No te olvides del tubo de escape
Este punto puede pasar desapercibido pero es el más importante de todos los de esta lista. Es muy importantes que liberes de nieve o hielo del escape. De lo contrario, pueden no liberarse algunos de los gases tóxicos del interior, lo que supone un grave riesgo para tu salud y la de los ocupantes del vehículo.
Puedes verter algo de sal en la zona de alrededor de los neumáticos para reblandecer la nieve y hacerte más sencilla la salida del terreno desfavorable. Si vives en una zona de nevadas habituales o heladas, puedes hacerte con sal de grano duro y tener la precacuación de verterla en la noche, antes de dormir.
No trates de acelerar más de lo que te permita el terreno. El remedio puede ser peor que la enfermedad y podrías dejarlo completamente atascado. Utiliza marchas cortas para utilizar al máximo la potencia del coche.

Los coches de tracción delantera harán mucho más fácil salir de la nieve. Si no es así, trata de mantener las ruedas siempre rectas, ya que te será más difícil moverte con la dirección cruzada. Busca salidas allí donde la nieve este más lisa y busca las siluetas que hayan dejado otros neumáticos antes.

En cualquier caso, un seguro de asistencia en carretera te sacará de un apuro en caso de que lo necesites. 

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