Campos de arroz en China

 

 

Diez experiencias que no te puedes perder si viajas a China

Desde ciudades como Pekín y Hong Kong, hasta caminar por la Gran Muralla China o hacer un crucero por el río Yangtze, cada una de estas diez experiencias merecen la pena y no vivirás en otro lugar del mundo. Te animamos a probar su diversidad gastronómica, conocer de cerca a los pandas gigantes y sentir de primera mano la emoción del Año Nuevo Chino, entre otras ideas con las que podrás descubrir el país y crear recuerdos inolvidables. Añádelas a tu itinerario y contrata un seguro de viaje a China para viajar más tranquilo/a.

China es un país de contrastes y algunas de sus ciudades reflejan mejor que otras la dualidad entre tradición y modernidad que tanto nos atrae. De todos los lugares que puedes visitar, hay cuatro que no pueden faltar en tu itinerario de viaje: Pekín, Shanghái, Xi’an y Hong Kong.

En toda visita a la capital de China, merece la pena reservar tiempo para recorrer la Ciudad Prohibida, que cuenta con casi 500 años de historia a sus espaldas. Sus palacios reflejan el esplendor de las dinastías Ming y Qing. Por otra parte, te recomendamos visitar el Palacio de Verano, con sus jardines y lagos, y los hutongs, que son los antiguos barrios tradicionales.

Shanghái es considerada la ciudad más cosmopolita de China. Pasea por el Bund con sus impresionantes vistas del río Huangpu o por Lujiazui, donde están la Torre de Shanghái y la Torre de la Perla Oriental. Ve de compras a Nanjing Road y los mercados locales, y disfruta tanto como puedas de su escena gastronómica, ¡vale mucho la pena!

El antaño punto final de la Ruta de la Seda es conocido en todo el mundo por su Ejército de Terracota, aunque Xi’an también conserva murallas antiguas, barrios musulmanes repletos de mercados y templos y pagodas, como la Gran Pagoda del Ganso Salvaje o Dayan Ta​ (大雁塔). Todos​ son testimonio de la rica historia, tradición religiosa y cultural de esta ciudad.

Otra ciudad de contrastes, donde se nota la mezcla de influencias chinas y británicas en su arquitectura y estilo de vida. Además de ser un importante centro financiero, también es capital gastronómica de China: no decepcionan sus restaurantes de alta cocina como tampoco los que sirven comida a pie de calle. ¡No te olvides de sus mercados nocturnos y templos centenarios!

Si hay un símbolo que represente al país, es este. La Gran Muralla China es la estructura más larga jamás construida, con más de 2.300 años de historia. Su propósito original era proteger los territorios chinos de invasores y hoy en día es uno de los destinos turísticos más visitados. 

Esta sección es la más cercana a Pekín y, por tanto, la más concurrida: entre mayo y octubre, puede recibir la friolera de 70.000 personas al día. Aún así, merece la pena vivir la experiencia de recorrerla y ver uno mismo/a los impresionantes paisajes montañosos que la rodean.

Si estás buscando una opción menos masificada, Mutianyu cuenta con paisajes igual de espectaculares. El tramo restaurado permite caminar por la muralla y subir a sus torres de vigilancia donde tendrás vistas panorámicas de los valles. Está a unos 73 km de Pekín.

Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en las Tumbas de la Dinastía Ming descansan los restos de trece emperadores que gobernaron China entre los siglos XIV y XVII. La ubicación de los mausoleos fue elegida con cuidado siguiendo los principios del feng shui. Además de su importancia histórica, los caminos y jardines que rodean las tumbas son ideales para dar un paseo tranquilo entre bosques y colinas.

De todas las tumbas abiertas al público, la Dingling te permite visitar su palacio subterráneo. En sus cinco salas, conectadas por enormes arcadas de mármol, se conservan más de 3.000 reliquias, como objetos ceremoniales y armas, a 27 metros bajo tierra.

La gastronomía china es tan diversa como inmenso es el territorio. Si estás hambriento/a de nuevas experiencias, tu viaje no te defraudará: deja a un lado los prejuicios y déjate sorprender por texturas y sabores probablemente distintos a lo que conoces. Un plato que deberías probar sí o sí es el pato laqueado de Pekín, crujiente por fuera y jugoso por dentro, que se sirve con cebolleta y salsa hoisin. 

Otro clásico es el hot pot, donde tú mismo/a cocinas ingredientes frescos (carnes, verduras, setas o mariscos) en un caldo hirviendo en el centro de la mesa, el chow mein y los dim sum, fritos o al vapor. Prueba tantos platos locales como puedas para entender mejor la cultura de cada región a través del paladar.

 panda gigante comiendo en un zoo de china

Los pandas gigantes son uno de los tesoros más queridos de China, sin embargo, hoy en día solo quedan unos pocos miles de ejemplares en estado salvaje. Si quieres ver pandas adultos y crías de cerca, te recomendamos ir al Centro de Conservación de Chengdu donde están haciendo un gran trabajo por evitar su extinción. Este centro es referente en todo el mundo en programas de cría y protección del hábitat natural del panda.

Durante la visita verás cómo comen y juegan con sus crías, además, los guías te explicarán cómo viven en libertad y los avances científicos y medioambientales que se están llevando a cabo para protegerlos. En algunos tours organizados, dejan prepararles la comida siguiendo ciertas medidas de seguridad. Es un plan que encanta tanto a niños y niñas como a adultos.

El monumental Ejército de Terracota se encuentra a 40 km al este de la ciudad de Xi’an y es uno de los descubrimientos más impresionantes del siglo XX. Este está compuesto por unas 8.000 figuras a tamaño real de guerreros, caballos y carros de combate en formación para proteger la tumba de Qin Shi Huang, el primer emperador de China. Filas interminables de soldados listos para entrar en batalla después de más de 2.000 años.

Lo más sorprendente es que no hay dos figuras iguales. Cada una tiene rasgos diferentes y armamento específico según su rango militar: generales, arqueros, infantería, etc.

A unos 85 kilómetros de Kunming, se encuentra una de las maravillas naturales más visitadas de China: el Bosque de Piedra de Shilin. Este paisaje geológico parece sacado de otro mundo, con altas formaciones de piedra caliza que surgen del suelo como agujas, creando la ilusión de caminar por un bosque petrificado, de ahí su nombre.

Estas formaciones se han ido moldeando durante millones de años por la erosión y se estima que muchas de las estructuras que vemos hoy tienen unos 270 millones años de antigüedad. Algunas piedras recuerdan a animales y figuras míticas.

El Yangtze puede presumir de ser el tercer río más largo del mundo. Surca once provincias y ciudades del oeste al este de China, incluyendo Qinghai, el Tibet, Sichuan y Shanghái. Relájate haciendo un crucero por sus aguas y descubre lugares inaccesibles desde tierra firme: aldeas, templos, selvas, etc. Cada tramo del río ofrece un paisaje distinto.

Uno de los momentos que más impactan a los viajeros es poder ver de cerca la Presa de las Tres Gargantas, la planta hidroeléctrica más grande del mundo. Esta obra de la ingeniería impresiona por su escala y por su capacidad para transformar el paisaje que la rodea.

El arte marcial chino es deporte tradicional en el país, una disciplina milenaria que también es filosofía de vida: promueve la paz y el bienestar tanto físico como mental. Las clases combinan movimientos precisos y ejercicios de respiración.

Durante tu viaje, podrás aprender de auténticos maestros en templos y centros educativos como la Universidad de Deportes de Shanghái. Para complementar la experiencia, visita el Museo de Artes Marciales para conocer los orígenes y la evolución de este arte, además de la diversidad de estilos que existen. 

Hace mucho tiempo que la fiesta más importante del país traspasó fronteras, aunque no hay nada como vivirla en su lugar de origen. El Año Nuevo Chino, basado en el calendario lunar, marca el inicio de un nuevo ciclo y es un momento de reencuentro familiar. 

Las ciudades se llenan de fuegos artificiales y linternas rojas, mientras que desfiles y danzas con dragones animan las calles. El color rojo está en todas partes, es símbolo de fortuna y protección contra los malos espíritus. En las casas se preparan comidas especiales y se hacen rituales como la entrega de sobres rojos con dinero a los más jóvenes (hongbao).

Si tienes la suerte de viajar a China durante estas fechas, planifica con mucha antelación. El transporte público y las carreteras se colapsan debido a las millones de personas que el evento moviliza. Los hoteles y los restaurantes también se llenan rápido. 

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