Camellos en las dunas del desierto de Gobi

 

 

Guía para viajar al desierto del Gobi

El Gobi es uno de los desiertos más extremos del planeta, con un terreno que combina dunas, cañones y estepas secas. Te decimos cuál es la mejor época del año para ir, cómo llegar y qué lugares visitar con la ayuda de un/a guía, además de los tipos de alojamiento entre los que podrás elegir, la ropa y el equipo que te recomendamos llevar.  

En su mayoría estepa seca y grava, el Gobi tiene un clima que puede variar entre los -40 ºC y los 40 ºC, por lo que es importante ir cuando las temperaturas son moderadas durante el día. Podrás llegar desde Dalanzadgad en Mongolia, o desde Dunhuang o Hohhot en China.

El desierto del Gobi tiene unos 1.295.000 km2, es el sexto desierto más grande del mundo y el segundo de Asia. La mayor parte está en Mongolia, aunque también cubre partes en el norte de China. Al norte, limita con la estepa mongola y las montañas Altai, mientras que al suroeste se extiende hasta la planicie septentrional china y la meseta tibetana.

No es solo arena: el Gobi es principalmente estepa seca y grava, con dunas que ocupan el 5% del terreno, así como cañones, mesetas y una garganta con hielos. Es uno de los lugares con más fósiles de dinosaurios, mamíferos prehistóricos y plantas antiguas descubiertos.

Aunque los comerciantes de la Ruta de la Seda atravesaron el Gobi durante siglos, su clima es bastante extremo, árido y con temperaturas muy variables entre el día y la noche, y entre las estaciones del año. La mejor época para viajar al Gobi es de mayor a octubre, a ser posible entre los meses de junio y septiembre, cuando las temperaturas rondan entre 15 ºC y 30 ºC durante el día.

Evita el invierno y el verano. De noviembre a marzo, las temperaturas llegan a caer por debajo de los -40 ºC, y de julio a agosto, aunque las noches sigan siendo frías, pueden superar los 40 ºC. Además, hay tormentas de arena de tanto en tanto.

Turistas visitando el desierto de Gobi

Para llegar al desierto del Gobi desde Mongolia, lo mejor es volar a Ulán Bator, la capital del país, y luego coger un vuelo nacional a Dalanzadgad, en la provincia de Ömnögovi. Suele haber conexiones frecuentes con aerolíneas locales como Aero Mongolia y Hunnu Air. Desde allí, la mayoría de los turistas contratan un tour para recorrer el desierto en 4x4, el transporte público en la zona es bastante limitado y poco fiable. 

Si estás viajando por el norte de China, puedes llegar al desierto del Gobi desde Dunhuang o Hohhot. Te recomendamos hacerlo desde Dunhuang para poder visitar las Cuevas de Mogao y explorar esa región del país. Puedes llegar relativamente fácil en tren de alta velocidad o en avión desde ciudades grandes como Pekín, Xi’an o Lanzhou.

El desierto del Gobi esconde algunos de los paisajes más sorprendentes de Asia Central, desde dunas cantoras y acantilados que parecen arder a la luz del sol hasta cañones helados y ruinas con años de historia a sus espaldas. Estos son los lugares que te recomendamos visitar: 

También conocidas como “las dunas que cantan”, estas dunas producen un sonido cuando el viento mueve la arena. Están en el Parque Nacional de Gurvan Saikhan y se extienden por más de 965 kilómetros, alcanzando los 300 metros de altura. Puedes montar camellos bactrianos, escalar dunas y dormir bajo las estrellas en un ger, la tradicional tienda mongola circular.

En los acantilados llameantes, o Bayanzag, es donde se encontraron los primeros huevos de dinosaurio fosilizados en la década de 1920 por el explorador Roy Chapman Andrews. Aquí también se descubrieron huesos, fósiles y huellas de dinosaurios de hace más de 75 millones de años. Los acantilados son de arcilla roja y parecen iluminarse al atardecer, de ahí el nombre.

Este desfiladero también dentro del Parque de Gurvan Saikhan tiene un microclima capaz de mantener el hielo durante el verano. Es conocido como Valle del Quebrantahuesos, Valle del Buitre o de las Águilas, un buen lugar para hacer senderismo y observar el contraste entre el hielo, las formaciones rocosas y la vida silvestre. Es tierra de yaks, liebres silbadoras y ardillas de tierra, entre otras especies. Con suerte puedes ver algún leopardo de las nieves.

Las ruinas de este antiguo monasterio budista fueron destruidas durante las purgas comunistas de la década de 1930, cuando miles de monjes fueron arrestados, exiliados o ejecutados. Está a las orillas del río Ongi y, si vas, podrás ver un pequeño templo reconstruido en los años 90 y un paisaje montañoso tranquilo en el corazón del desierto. 

El Stupa Blanco, o Tsagaan Suvarga, son formaciones rocosas blancas y rosadas que parecen un castillo erosionado por el tiempo. Es un lugar al que van pocos turistas, aunque igual de impresionante que otros puntos del desierto de Gobi. Podrás relajarte rodeado o rodeada de silencio y sacar fotografías de un paisaje que pocos han visto. 

La Cuenca del Nemegt del Gobi, conocida como el Valle de los Dragones, es una de las zonas con mayor concentración de fósiles del mundo. Aquí se han encontrado cientos de restos del periodo Cretácico que han ayudado a entender cómo vivieron y evolucionaron estos saurios. Es un auténtico paraíso para los paleontólogos.

En el Gobi falta transporte público, lo mejor es que contrates un tour organizado o alquiles un vehículo con guía que pueda llevarte a través de las dunas. Para dormir, podrás elegir entre campamentos ger, acampar al aire libre o descansar en hoteles de ciudades cercanas. 

Desplazarse por el desierto del Gobi no es fácil a no ser que contrates un tour en 4x4 de 4 a 10 días con guía y conductor incluido. Otra opción que suele salir más económica para grupos, es alquilar una furgoneta con conductor. En general, el Gobi es seguro para viajeros, pero es mejor que no te aventures solo o sola sin un guía que conozca bien el desierto. 

Las ger o yurta de los nómadas mongoles son las más buscadas. Son cómodas, con camas, baños, estufas de leña y una sala común en la que comer platos típicos con el resto del grupo. 

Algunos tours organizan noches en plena naturaleza durmiendo en tiendas de campaña. Hay que ir bien equipado: saco de dormir, linterna, ropa de abrigo, comida y agua suficientes.

Tanto Dalanzadgad en Mongolia como Dunhuang en China, tienen multitud de hoteles con habitaciones privadas en las que descansar antes o después de tu visita al desierto. 

Para el clima extremo del Gobi tienes que ir bien preparado o preparada. Lleva ropa de abrigo incluso en verano, como una chaqueta térmica y un gorro, las temperaturas pueden caer en picado por la noche. Añade calzado de trekking para caminar por terrenos irregulares, así como prendas ligeras y transpirables para soportar el calor durante el día.

Protege tu piel y tus ojos del sol con crema solar, un sombrero de ala ancha y gafas de sol, y no está de más que lleves un pañuelo para cubrirte la boca y la nariz cuando haya viento. Con una linterna frontal te moverás mejor por la noche, mientras que una power bank te ayudará a que tus dispositivos sigan funcionando. Podrás hacer fotos o utilizar un GPS sin conexión.

También te recomendamos llevar toallitas húmedas por higiene, un botiquín con medicamentos básicos para imprevistos leves, repelente de insectos, botella de agua reutilizable y snacks que te den energía en los trayectos más largos por el desierto. 

Viajes a un destino remoto como el desierto de Gobi o a cualquier otra parte del mundo, contar con un seguro de viaje Allianz te dará la tranquilidad de tener la mejor asistencia si surgen ciertos imprevistos. Podrás elegir entre distintas opciones de seguro adaptadas al tipo de viaje que vayas a hacer y entre varios niveles de protección para que tengas la cobertura que realmente necesitas. 

No es recomendable. El Gobi es una zona muy remota, con caminos sin señalizar, por lo que es muy importante visitarlo con guías que sepan orientarse en el terreno y puedan hablar tu idioma, o al menos inglés. Es la opción más segura y con la que vivirás una gran experiencia. 

Al ser un desierto, la cobertura es muy limitada o inexistente, aunque puede haber señal cerca de algunos pueblos o campamentos. Asegúrate de que tu guía tenga radio o teléfono satelital para situaciones de emergencia.

En el desierto del Gobi puedes montar en camello bactriano por las dunas, hacer senderismo en cañones y valles, visitar yacimientos fósiles y monasterios en ruinas, dormir en gers tradicionales bajo las estrellas y disfrutar de la naturaleza en completo silencio.

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