tren bala, shinkanzen, pasando frente al monte fuji de japon

 

 

Cómo moverse en Japón: alquiler de coches, transporte público y vuelos internos

Japón está formado por varias islas y regiones distintas entre sí, sin embargo, es muy fácil moverse de un punto a otro tanto por carretera como en transporte público. Muchos turistas optan por los trenes bala (shinkansen) para recorrer grandes distancias, mientras que la línea de autobuses de todo el país te puede acercar a pequeños pueblos de la región que vistes. Si quieres ahorrar tiempo, siempre puedes recurrir a los vuelos internos.

Viajar a Japón es una experiencia única, y para disfrutarla al máximo, es muy recomendable contar con un seguro de viaje.

Alquilando un coche puedes recorrer todo Japón a tu ritmo, cuentan con una amplia red de autopistas que conecta tanto grandes ciudades como pueblos más pequeños a las afueras. Aunque te aconsejamos optar por el transporte público, es una buena alternativa para visitar parques nacionales y relajarte en los famosos onsen de Hokkaido, Takayama, Shirakawa-go, Okinawa, Kyushu o la península de Izu.

Reserva el vehículo y tramita toda la documentación con tiempo. Te van a pedir tu pasaporte (asegúrate de que cumple con los requesitos antes de viajar), permiso de conducir internacional (IDP), tu carnet de conducir español vigente y una tarjeta de crédito para dar un depósito de seguridad y tramitar el seguro del coche. La IDP es válida para estancias inferiores a 90 días y no te preocupes, muchos coches tienen GPS en inglés

Ten en cuenta que en Japón se conduce por la izquierda y que el volante se encuentra en el lado derecho del vehículo. Si no estás acostumbrado o acostumbrada, tómate tu tiempo para adaptarte practicando en zonas tranquilas antes de circular por ciudades o autopistas. Tendrás que prestar más atención al cambiar de carril y en las rotondas. 

Aunque la circulación por algunas carreteras y puentes es gratuita, las autopistas del país son de pago, con peajes bastante altos que mantienen el buen estado de las carreteras. Puedes pagarlos en efectivo, con tarjeta o alquilar un dispositivo ETC (Electronic Toll Collection) para pasar sin tener que parar. Este aparato hace el cobro automáticamente en la tarjeta asociada.

Hay multitud de gasolineras a lo largo del país, aunque es importante tener en cuenta que en las zonas más apartadas suelen cerrar temprano, normalmente sobre las 19:00h. La mayoría ofrecen un servicio completo, un empleado llena el tanque, limpia los parabrisas y revisa los niveles básicos del vehículo. Las otras son de autoservicio, más baratas y fáciles de usar. 

En ciudades como Tokio y Kioto aparcar es más difícil y bastante caro, lo ideal es que te alojes en un hotel con parking incluido o que busques aparcamientos de larga estancia cerca de ti. Compara tarifas y horarios, algunos cobran por hora. En pueblos apartados o zonas rurales lo tendrás mucho más fácil, a veces hay espacios gratuitos cerca de templos y parques. 

El transporte público de Japón es puntual y eficiente, es la mejor alternativa para moverte de un lado a otro del país, sin duda. La mayoría de los transportes aceptan tarjetas IC recargables (Suica, Pasmo, Icoca), que son monederos electrónicos para transporte público y compras.

En ciudades como Tokio, Osaka, Kioto, Nagoya, Sapporo, Fukuoka, Hiroshima y Yokohama, cuentas con metro, trenes urbanos y autobuses que conectan los diferentes barrios y puntos turísticos. Los trenes son la opción más rápida, frecuente y fácil de usar, incluso cuentan con señalización bilingüe para que los turistas se puedan orientar.

Las tarifas varían normalmente por la distancia que quieras recorrer, entre 150 y 400 yenes por trayecto dentro de la ciudad. Si puedes, intenta evitar estas opciones en hora punta, entre las 07:30h-09:30h y las 17:00h-19:00h están bastante abarrotadas. Siempre es buena idea que lleves algo de efectivo por si acaso. 

Las bicicletas también son muy prácticas para distancias cortas, más en ciudades medianas como Kanazawa o Sendai, o en pueblos tranquilos donde moverse a pie o en bicicleta es fácil.

Para recorrer largas distancias en Japón, lo mejor es coger el tren bala (shinkansen). Sus muchas líneas conectan las principales ciudades del país, alcanzando hasta 320 km/h para que puedas ir de un punto a otro en pocas horas. La diferencia entre unos y otros suele estar en la cantidad de paradas y la velocidad. Un viaje Tokio–Osaka cuesta alrededor de 14.000 y 15.000 yenes en asiento estándar. Los turistas suelen coger el Japan Rail Pass para varios trayectos.

También hay trenes locales y regionales con los que puedes hacer paradas en pueblos más pequeños y trenes expresos con paradas estratégicas. Suelen costar entre 200 y 1,500 yenes, dependiendo de la distancia. Disfruta de las vistas: tanto las estaciones de tren apartadas de la gran ciudad como los paisajes que recorren no tienen desperdicio.

tren japones llegando a la estacion

Reserva tus asientos con antelación entre primavera y otoño, sobre todo si viajas con maletas grandes, aunque puedes usar servicios de envío de equipaje (takkyubin) para no tener que cargar con ellas. En Japón es seguro y mucho más común de lo que pueda parecer. 

Los taxis son menos económicos que otras opciones de transporte, aunque útiles y cómodos para trayectos cortos y viajes con equipaje pesado. La tarifa mínima en Tokio u Osaka ronda los 410 yenes por los primeros 1 o 2 km, a los que luego se suman unos 80 yenes por, más o menos, cada 300 metros adicionales. Por la noche suelen aumentar un 20% o 30%. Si no hablan inglés, puedes indicarles la dirección escrita en japonés.

En Japón, también hay servicios de ferry o barco disponibles que conectan las islas y algunas rutas costeras. Mientras que un trayecto corto puede costar unos 500 o 1.000 yenes, los ferries nocturnos entre islas grandes pueden superar los 10.000 yenes, eso sí, las vistas a bahías y costas son inigualables. Algunos dejan llevar el vehículo a bordo por si has alquilado uno para moverte por el país. 

Aunque los trenes son más que una opción válida, los vuelos internos son recurrentes para ahorrarte muchas horas de viaje o visitar islas alejadas, como serían Hokkaido y Okinawa. Volar de Tokio a Sapporo suele durar unos 90 minutos, mientras que de Tokio a Okinawa alrededor de 120 minutos. Si el trayecto es inferior a 1 hora, lo ideal es coger el tren bala considerando el trayecto al aeropuerto y el tiempo invertido en los controles de seguridad.

Para mayor flexibilidad, muchas aerolíneas ofrecen varias salidas al día entre los destinos más populares: aeropuerto de Narita y Haneda en Tokio, Kansai en Osaka, Chubu Centrair en Nagoya y New Chitose en Sapporo, entre otros.

Sí, en Japón hay autobuses nocturnos que conectan las ciudades más grandes y puntos de interés turístico, como parques naturales o zonas de montaña. Son más económicos que el shinkansen aunque el trayecto puede durar varias horas más. Estos autobuses salen por la noche y llegan a su destino a primera hora de la mañana, ahorrándote una noche de hotel.

Sí, el tren Seven Stars de estilo clásico japonés recorre durante varios días la isla de Kyushu, mientras que el Resort Shirakami que une Aomori y Akita por la costa del Mar de Japón y atraviesa el bosque de haya de Shirakami-Sanchi, declarado Patrimonio de la Humanidad. Estos son dos de los más famosos y disfrutarás con sus impresionantes vistas panorámicas.

Sí, las personas con movilidad reducida no deberían tener complicaciones para moverse por Japón. La mayoría de las estaciones de tren y metro, aeropuertos y estaciones de autobuses están adaptadas para ser accesibles y cuentan con rampas, ascensores y asientos reservados. Es posible que la dificultad se encuentre en estaciones secundarias y alojamientos tradicionales.  

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