viaje en carretera por el parque nacional de yosemite en estados unidos

 

 

Cómo moverse en Estados Unidos: alquiler de coches, transporte público y vuelos internos

Estados Unidos, incluso con lo grande que es, está bien conectado para que puedas moverte de un punto a otro fácilmente, simplemente que, según el lugar y tu itinerario de viaje, te aconsejamos optar por un medio de transporte u otro. Puedes conducir por carretera, ya sea alquilando un coche, una autocaravana o una moto, o usar el transporte público que conecta barrios y ciudades cercanas. Si quieres recorrer muchos kilómetros y ahorrar tiempo, siempre es buena idea recurrir a los vuelos internos.

Si tu idea es recorrer Estados Unidos de punta a punta o visitar varios lugares en pocos días, la forma más fácil y rápida de moverse es en coche. Hay 75.439 km de autopistas interestatales que te permitirán alejarte de las grandes ciudades, como no, siendo la ruta 66 una de las más famosas. Podrás visitar parques naturales o pueblos más pequeños, acampar en zonas habilitadas y, si vas en grupo, compartir los gastos de combustible, peajes y estacionamiento.

La circulación por algunas autopistas y puentes del país es gratuita, mientras que en otras te cobrarán un peaje que tendrás que pagar con efectivo, tarjeta de crédito o un pase que te permitirá evitar parar en las cabinas y pasar directamente. El sistema lo detecta y te hace el cargo directamente en la tarjeta de crédito que hayas dado. 

Para alquilar un coche, te hará falta tu pasaporte, una tarjeta de crédito, tu carnet de conducir original y un permiso de conducir internacional (IDP). Este tiene validez de un año desde su emisión. Algunas empresas pueden pedirte alguna cosa más. Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, has de tramitar el IDP en España, aunque te recomendamos llevar contigo también el español, te pueden pedir los dos. Reserva el coche por adelantado para ahorrarte tiempo y dinero, aunque encontrarás fácilmente varios puntos de alquiler en aeropuertos y ciudades.

Recuerda que la tarjeta ha de ser de crédito, no de débito, muchas empresas no las aceptan a la hora de hacer el depósito de seguridad, y que, por supuesto, has de contratar un seguro de coche que puede ofrecerte la misma compañía de alquiler. Lo ideal es que alquiles un coche con kilometraje ilimitado para evitar recargos. Para familiarizarte con la normativa de tráfico, puedes visitar la web del Department of Motor Vehicles del estado al que vayas. 

Para viajes largos, lo más cómodo para recorrer Estados Unidos es alquilar una autocaravana. Vienen equipadas con baño, cocina y camas, por lo que puedes llevar mucha más comida y artículos de higiene contigo. Podrás parar o pasar la noche en uno de los muchísimos parques naturales o una de las zonas de acampada que hay disponibles a lo largo del país, lo ideal es que reserves con antelación para asegurarte una plaza. 

Son menos las empresas que permiten alquilar motocicletas, aunque sigue siendo una opción válida para los turistas que prefieren recorrer el país en vehículos de dos ruedas. Cada estado tiene sus propias leyes en cuanto al uso de cascos, échales un vistazo antes de circular por sus carreteras. Si puedes, organiza un viaje de ida y vuelta para ahorrar dinero, devolver la moto, u otro de los otros vehículos, en un punto distinto a la recogida puede subir la tarifa.

Es muy fácil moverse en transporte público por Estados Unidos, sobre todo si es en distancias cortas. Puedes usar taxi, metro, autobús, tren e incluso en bicicleta o barco. Además, si surgen ciertos imprevistos en el trayecto, tienes la tranquilidad de contar con las coberturas de tu seguro de viaje a Estados Unidos para ayudarte a resolver la situación.

Para desplazamientos puntuales, los taxis pueden ser una opción cómoda, aunque dependerá totalmente del tráfico de la ciudad en cuestión. En Los Ángeles, los atascos pueden duplicar el tiempo que tardas en llegar de un lugar a otro, así como tu tarifa. Esta varía de acuerdo a la distancia recorrida y el tiempo, por lo que puede fluctuar mucho. La bajada de bandera suele costar entre 2,50 y 3,50 dólares, sin contar recargos por maletas, hora punta o peajes. Además, en Chicago o Miami, algunos taxis no aceptan tarjeta de crédito o débito, se paga en efectivo.

Si buscas una alternativa menos volátil, puedes usar aplicaciones de transporte de confianza para reservar el trayecto con antelación a un precio fijo y pagarlo automáticamente al llegar. Como seguridad, también te dan la opción de compartir tu ubicación en tiempo real y puedes elegir entre distintos vehículos, por si vas solo/a o en grupo. 

El sistema de metro en Estados Unidos es uno de los medios de transporte más prácticos y asequibles para desplazarte dentro de las ciudades estadounidenses. No todas tienen, pero sí las principales, por ejemplo, el de Nueva York es el más extenso del país, funciona las 24 horas y cuenta con más de 400 estaciones. Algunos metros son subterráneos y otros elevados, lo que es seguro es que te ahorrarás el tráfico.

En general, la tarifa básica del metro suele rondar los 1,75 a los 2,75 dólares estadounidenses, por lo que te recomendamos comprar abonos, como la MetroCard ilimitada por 7 días que cuesta unos 34 dólares, si tienes previsto usarlo a menudo durante tu visita. 

acceso al metro de nueva york de estados unidos

Los autobuses son una buena alternativa si viajas con un presupuesto ajustado. En la mayoría de los casos te sirve el mismo abono que hayas usado para el metro, así que no gastas de más. Asimismo, las paradas suelen estar en el centro o conectadas con otros servicios de transporte. Consulta horarios y rutas con tiempo para asegurarte de que no hay cortes y de que llegas a tu destino.

Para largas distancias, los autobuses estadounidenses están equipados con asientos cómodos y reclinables en los que descansar, aire acondicionado, enchufes,  Wi-Fi gratuito y baños a bordo. Puedes llevar tu propia comida y bebida, solo tendrás que tener cuidado de respetar el descanso del resto de pasajeros y llegar al menos 30 minutos antes, a veces no hay asiento asignado. Puedes ahorrar dinero comprando tu billete por adelantado.

Hay trenes de cercanías que conectan suburbios con centros urbanos, lo que resulta muy útil si estás hospedado u hospedada a las afueras y vas a desplazarte a diario. Por ejemplo, si estás en Nueva Jersey y vas a Nueva York, o si vas a alojarte a las afueras de ciudades como Washington DC o Filadelfia. Son puntuales, relativamente rápidos y económicos.

Si quieres recorrer el país sin estrés, disfrutando de sus paisajes y sin preocuparte por acabar perdido o perdida, mírate los trenes de larga distancia. Por ejemplo, el California Zephyr que va de Chicago a San Francisco cruza las Montañas Rocosas y Sierra Nevada, es considerado uno de los viajes más bonitos del país. Los asientos son espaciosos, hay acceso a Wi-Fi gratis, servicio de comida, baños y, al ir por la vía, puedes levantarte y dar un paseo para estirar las piernas. En los que hacen trayectos nocturnos puedes elegir compartimentos para dormir. 

Quizá esta no es la primera opción que se te pase por la cabeza, aunque cada vez son más las ciudades que están invirtiendo en carriles seguros para bicicletas y estaciones de alquiler que funcionan con suscripción por hora, día o períodos más largos de tiempo que puedes contratar con tu tarjeta de crédito. Es una alternativa más limpia, saludable y barata para recorrer las calles y visitar parques en destinos como San Francisco o Portland.

Generalmente son de uso turístico, puedes hacer cruceros en barcos de rueda de paleta por el río Mississippi, siguiendo la ruta típica de St. Louis, Memphis y Nueva Orleans. Dependiendo del trayecto, pueden durar una semana e incluyen alojamiento, dietas y excursiones guiadas. Mientras que con algunos puedes visitar la Estatua de la Libertad o la prisión de Alcatraz, hay otros tours en barco que te permiten avistar ballenas, como lo que puedes hacer en Monterey Bay, Cape Cod o Juneau.

También puedes alquilar tu propio bote en destinos de costa o lagos como Florida Keys o los lagos Tahoe y Powell. Tendrás que tener cuidado de revisar el clima, respetar las leyes locales relacionadas con embarcaciones y tomar precauciones de seguridad. 

Estados Unidos es un país enorme, con horas de diferencia entre la costa este y la costa oeste, por lo que los vuelos internos son de gran ayuda para cubrir largas distancias. Por ejemplo, ir de Dallas a Denver te llevará un par de horas y puedes llegar a Anchorage, que está en Alaska, desde Seattle en 3 horas y 45 minutos aproximadamente.

Reserva con tiempo tus billetes y asegúrate de cumplir con los requisitos de la aerolínea. Eso sí, aunque ahorrarás mucho más tiempo que por carretera o usando el tren, ten en cuenta lo que vas a tardar en cruzar los controles de seguridad del aeropuerto y que siempre está la posibilidad de que haya retrasos. 

En Estados Unidos, el combustible se vende por galón, que equivale a 3,79 litros, y hay tres tipos disponibles: regular, adicional y superior. La mayoría de los coches usan regular. Hay surtidores que no aceptan tarjetas extranjeras, tendrás que ir a la estación de servicio.  

Algunos de los mejores sistemas de transporte público están en las ciudades estadounidenses de Nueva York, Washington DC, San Francisco, Boston y Chicago. En Seattle, Los Ángeles y Philadelphia también se están haciendo mejoras para no depender tanto del coche privado.

Sí, las compañías de trenes y autobuses de larga distancia se preocupan por la seguridad de los viajeros, por lo que cuentan con personal disponible por si hay algún imprevisto. Aún así, no está de más tomar ciertas precauciones básicas para evitar situaciones incómodas. 

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