Cómo resolver problemas comunes en viajes a Estados Unidos: pérdida de pasaporte, problemas de salud, etc.

Cada rincón de Estados Unidos, desde sus ciudades a sus paisajes, te ofrece una experiencia distinta que vale la pena vivir, aunque en todo viaje pueden surgir imprevistos para los que es importante estar preparado o preparada. En Allianz, queremos darte toda la información que esté en nuestras manos para disfrutar de tus viajes con tranquilidad, así como un seguro de viaje a medida para que tengas el respaldo necesario. 

Si pierdes o te roban el pasaporte mientras estás en EEUU, mantén la calma y revisa si realmente no lo tienes contigo.  En ocasiones, olvidamos que lo hemos dejado en un lugar diferente. Mira con cuidado todas tus pertenencias y los sitios en los que has estado antes d enada. De ser así, ve a la comisaría de policía más cercana y presenta una denuncia, es la única forma de poder pedir un pasaporte nuevo que sustituya al extraviado. 

El siguiente paso sería ir a tu embajada o consulado en el país con el documento oficial que te han dado en la comisaría para pedir un pasaporte de emergencia. Lleva contigo una copia del pasaporte perdido u otro documento de identidad que tengas para agilizar el proceso. Algunas embajadas emiten pasaportes temporales para seguir con tu viaje o volver a casa. 

Como precaución, guarda copias físicas y digitales de tu pasaporte, y lleva a buen recaudo los originales. Puedes llevarlo pegado al cuerpo en accesorios antirrobo o dejarlo en la caja fuerte del hotel. Contratando la cobertura Gold de nuestro seguro de viaje a Estados Unidos nos hacemos cargo de los gastos administrativos de reemplazar tu pasaporte hasta el límite incluido en la póliza, así tienes menos de lo que preocuparte. Estamos aquí para resolver tus dudas y ayudarte con la gestión.  

Si te encuentras mal o sufres una lesión mientras estás en EEUU, contacta lo antes posible con la aseguradora de tu póliza de viaje para que te indique los pasos a seguir y pueda ayudarte a que recibas la atención médica que necesitas. Recuerda que los hospitales y centros de salud estadounidenses son privados, por lo que una rápida visita a urgencias puede suponer una gran inversión para cualquier turista.

Un seguro de viaje se hará cargo de los gastos médicos hasta el límite estipulado en la póliza dependiendo del seguro contratado. Te indicará cuáles son los hospitales o centros médicos más cercanos, así como coordinar traslados e incluso repatriaciones si la mejor opción es que vuelvas a España.

Si estás en una situación que puede poner en riesgo tu vida de forma inmediata, lo mejor es que llames al 911. Este es el número de emergencias de Estados Unidos, te pondrá en contacto con los servicios de emergencia del país, incluidas las ambulancias.

Si la emergencia no es tan grave, puedes contactar con tu aseguradora para resolver dudas, en Allianz ofrecemos el servicio de Teleconsulta. Si no tienes seguro de viaje, lo mejor es que busques alternativas asequibles, como Urgent Care Centers o Community Health Clinics, donde atienden problemas médicos como pequeñas heridas o infecciones leves.

Podrás comprar medicamentos en farmacias autorizadas, como Walgreens y CVS, algunos podrás adquirirlos sin receta, aunque no está de más que lleves contigo un pequeño botiquín con medicamentos básicos y autorizados. 

La aduana de Estados Unidos causa cierto respeto entre los turistas, puedes encontrarte desde inspecciones aleatorias que te retengan durante un tiempo hasta complicaciones con la visa. Asegúrate de tener toda tu documentación en regla antes de partir para que la entrada al país sea lo más fluida posible, tu visado o tu ESTA ha de ser válido para los días que estás de viaje. 

Si llevas contigo ciertos artículos, como alimentos o más de 10.000 dólares en efectivo, tendrás que declararlos tanto a la entrada como a la salida del país. Esto lo haces con un formulario que te entregarán en aduanas. Cuando llegues, es importante que cooperes y respondas con claridad y honestidad a las preguntas que te hagan los oficiales de inmigración. Si te piden información adicional, dáselas sin parecer dubitativo o dubitativa. 

Skyline de una ciudad en EEUU

Si te detienen para una inspección secundaria, mantén la calma y no te pongas nervioso o nerviosa, es más habitual de lo que crees. Proporciona la información que te pidan los agentes. Si detectan un error en tu visa, podría estar mal registrada, es posible que necesites ayuda consular. Ten a mano el número de tu embajada o consulado para no perder tiempo. Con nuestra cobertura Gold, también tendrás cobertura para gastos legales si necesitas asistencia porque durante tu viaje te has visto involucrado en procedimientos legales civiles por una infracción involuntaria de la legislación del país.

Dadas las dimensiones, moverse por Estados Unidos puede ser complicado, sobre todo dentro de ciudades grandes o para ir de una punta a otra del país. Puedes usar apps como Google Maps para planificar tu viaje antes de salir, te dirán cuáles son las rutas que puedes tomar tanto a pie como en transporte público, así como los horarios disponibles.

Si prefieres no depender del transporte público, puedes usar aplicaciones de transporte que conozcas, como Uber, que funcionan en la mayoría de las ciudades de EEUU. En este caso, tienes que tener en cuenta el tráfico de las carreteras para que el viaje no se demore más de lo esperado.

Para distancias más largas, tienes la opción de alquilar un coche, aunque te aconsejamos estar familiarizado o familiarizada con las normas de tráfico antes de optar por esta alternativa. Pueden ser algo distintas a las de tu país. Usa un GPS para no perderte y contrata un seguro en la compañía que te ha alquilado el coche para cubrir accidentes o robos.

Si te para la policía mientras conduces por EEUU, recuerda mantener la calma, están ahí para cumplir con la ley y toman precauciones para asegurar que no hay peligro. Enciende las luces de emergencia y detén el vehículo en un lateral seguro de la carretera lo antes posible. Mantén las manos a la vista en todo momento cuando el oficial se acerque, ponlas sobre el volante para que no haya malentendidos, y si tienes que sacar algo de tu bolso o guantera, avísales antes de hacerlo.

Responde a las preguntas con tranquilidad, enseña los documentos que te pidan y, pregunta si no entiendes bien lo que te están explicando. Es mejor que no discutas, si te han puesto una multa y no estás de acuerdo, toma nota de los detalles e impugna más tarde

Si pierdes o te roban las tarjetas bancarias, sean de crédito o débito, bloquéalas de inmediato para evitar que puedan usarlas. Llama a tu banco o usa la aplicación de este si todavía tienes el teléfono contigo. Para seguir con tu viaje, algunos bancos pueden enviarte una nueva tarjeta a tu hotel o puedes usar tanto la aplicación bancaria como otras habilitadas para hacer pagos con el teléfono móvil. Apple Pay, Google Pay y PayPal son algunas de las más conocidas.

Es importante que vayas a la comisaría de policía más cercana a denunciar la pérdida o el robo de las tarjetas. En Estados Unidos hay muchos casos de suplantación de identidad y la denuncia también te servirá como prueba para futuros trámites que tengas que hacer con tu banco o seguro de viaje.

Contratando la cobertura Gold de nuestro seguro, si te roban o pierdes tu tarjeta, te reembolsamos el dinero perdido debido a transacciones fraudulentas desde que tiene lugar el robo hasta que notificas la situación a tu banco, hasta el límite que incluya tu póliza. 

Cuando nos vamos de viaje a un país en el que no se habla nuestro idioma, es normal sentirse incómodo en ocasiones. Hoy en día existen muchas aplicaciones de traducción que puedes usar allá donde vayas, acércate con educación a la gente y enséñales o intenta decirles lo que necesitas en inglés. Ten en cuenta que en Estados Unidos mucha gente habla español, por lo que puedes encontrar ayuda más fácil de lo que esperas.

No está de más que aprendas algunas frases básicas en inglés, tanto de cortesía como para ayudarte en emergencias. Desde “thank you” y “how much does this cost?” hasta “I need help” y “where is the nearest hospital?”. En hospitales, aeropuertos y agencias del gobierno, suele haber servicios de interpretación en varios idiomas que pueden traducir por ti, solo tendrás que preguntar si hay alguien que hable español. 

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