autopista repleta de coches en shanghai, china

 

 

Cómo moverse en China: alquiler de coches, transporte público y vuelos internos

Moverse por China como turista es increíblemente fácil gracias a su red de transporte público: metros, autobuses, trenes de alta velocidad que conectan todo el país y vuelos internos con los que recorrer grandes distancias en menos tiempo. Para la mayoría, el transporte público chino resuelve todos los desplazamientos, además de ser económico y seguro. Alquilar un vehículo no es tan recomendable, aunque puede ser útil para llegar a regiones muy remotas. Contrata tu seguro de viaje a China y empieza a preparar tu itinerario para no perderte nada.  

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, el permiso de conducir español no es válido en China, ni siquiera el internacional. Solo se admiten los permisos de circulación expedidos por las autoridades locales. Esto significa que si quieres conducir por el país, tendrás que solicitar un permiso de conducir temporal chino a través de agencias especializadas.

Para el trámite, van a pedirte documentación específica, como pasaporte y visado válido, una traducción oficial del permiso de conducir original, etc. Para ahorrarte todo esto, y si además no tienes experiencia conduciendo en China, te recomendamos contratar un conductor privado. Será más seguro y cómodo.

Reserva con tiempo en empresas de alquiler de coches conocidas, a ser posible con asistencia en inglés o en español para que la comunicación sea más fluida si surgen imprevistos o quieres aclaraciones sobre el contrato. Revisa bien el seguro del vehículo antes de firmar, comprueba límites y exclusiones para asegurarte de que incluya accidentes, robo y daños a terceros.

Ten en cuenta que, a diferencia de en China continental, en Hong Kong y Macao se conduce por la izquierda. Sin embargo, las normas de tráfico son homologables a las españolas y esto hace que el alquiler de vehículos sea más accesible para turistas españoles. 

Las autoridades chinas advierten que los estándares de conducción varían dependiendo de la ubicación, en especial en carreteras secundarias, por lo que hay que prestar más atención para evitar accidentes. Entre los principales riesgos están la conducción agresiva por parte de algunos locales, la falta de señalización en zonas rurales y el cruce de animales o peatones en áreas menos urbanizadas.

En caso de accidente, se recomienda contactar con la policía inmediatamente. Es común que daños menores se resuelvan con un arreglo económico, aunque se han detectado intentos de extorsión por parte de los implicados o sus familiares.

Aunque alquilar un coche en China no suele ser la mejor opción para turistas, si te dará mayor libertad para ir a las regiones montañosas de Yunnan, Guizhou o áreas del Desierto del Gobi a las que también puedes acceder con excursiones privadas. Si vas en grupo puedes compartir gastos y llevar contigo más equipaje.

La forma más fácil y conveniente para moverse por China es, sin duda, el transporte público. El país ha invertido mucho en infraestructura de transporte, por eso cuenta con una red pública eficiente que conecta grandes ciudades y otras poblaciones en todo el territorio. 

Ciudades como Pekín, Shanghái o Chengdu cuentan con redes de metro y autobús bastante económicas para los turistas. Otra opción es alquilar bicicletas con una aplicación que escanea un código QR y te cobra una tarifa bastante económica por el tiempo que haces uso de ella.

El metro en China es rápido y seguro. Todas las líneas suelen tener indicaciones en inglés y chino para facilitar los desplazamientos a los extranjeros. Intenta evitar el metro entre las 07:00h y las 09:00h, así como entre las 17:00h y las 19:00h. Pueden ir extremadamente llenos.

Por otra parte, aunque sea un poco más lento, los autobuses tienen la ventaja de cubrir zonas no tan céntricas o complementar las rutas de la red subterránea. Lo ideal es que consigas la tarjeta de transporte local o que lleves algo de efectivo para comprar tu billete.

estacion de metro subterranea en china

Para largas distancias, China tiene una red ferroviaria formada por múltiples líneas de trenes de alta velocidad que conectan la mayoría de las ciudades alcanzando velocidades de hasta 350 km/h. Las estaciones de tren suelen ser muy grandes y con señalización en inglés.

Las rutas más populares entre turistas son: la que conecta Beijing-Shanghái, que dura unas 5 o 6 horas: la Chongqing-Guangzhou, que conecta en 8 o 9 horas el interior con el delta del río Perla; y la Shanghái-Guiyang ( Guizhou) para explorar el sureste en 10 o 12 horas.

Para comprar tus billetes tendrás que presentar tu pasaporte, hazlo con antelación, sobre todo si coincide con fechas como el Año Nuevo Chino. Tienes distintos precios y servicios entre los que elegir, desde clase económica hasta ejecutiva y primera clase. Intenta llegar al menos 30 o 60 minutos de anticipación para pasar los controles de seguridad. 

Por otra parte, aunque sea un poco más lento, los autobuses tienen la ventaja de cubrir zonas no tan céntricas o complementar las rutas de la red subterránea. Lo ideal es que consigas la tarjeta de transporte local o que lleves algo de efectivo para comprar tu billete.

Puedes coger autobuses interurbanos para llegar a zonas más alejadas no cubiertas por la red ferroviaria. Algunas de las rutas típicas son las que van de Guiyang a Zunyi o Kaili para visitar aldeas étnicas, y la de Chengdu a Leshan para zonas montañosas y santuarios.

Compra tus billetes en terminales o plataformas oficiales y echa un vistazo tanto los horarios como la duración del trayecto, pueden alargarse por el tráfico o las condiciones en la carretera. Si es festivo, es probable que haya demoras.

En pueblos pequeños o regiones menos urbanizadas, el transporte público puede ser limitado. Para llegar a lugares menos turísticos como pueblos cercanos al Parque Nacional Wulingyuan desde Zhangjiajie puedes alquilar un taxi o coches con conductor.

Los autobuses locales pueden acercarte a aldeas en los Picos Amarillos o al Shangri-La, en Yunnan, cerca del Tíbet chino. Cabe que sepas que su frecuencia suele ser baja y cuentan con horarios poco flexibles. Reservar un tour organizado por la zona siempre será más práctico.

Muchos turistas alquilan scooters para ver los alrededores del lago Erhai o bicicletas para ver aldeas históricas al que no se permite el acceso a vehículos a motor, como Hongcun y Xidi. 

Para desplazamientos más rápidos, los vuelos internos conectan las principales ciudades y zonas remotas del país a buen precio. La mayoría de las aerolíneas chinas, tanto nacionales como regionales, ofrecen sus servicios en inglés, aunque puedes encontrarte algunas que no en ciertos aeropuertos. Como con el transporte público, reserva tus vuelos con tiempo si tienes intención de viajar en fechas señaladas.

El aeropuerto Pekín Capital (PEK) es uno de los más grandes del mundo mientras que el de Shanghái Pudong (PVG) es la principal puerta de entrada internacional que conecta con vuelos domésticos. Por otra parte, el aeropuerto Guangzhou Baiyun (CAN) suele hacer conexiones con el sur de China y el Chengdu Shuangliu (CTU) con el oeste del país.

Lo ideal es que llegues con al menos dos horas de antelación para vuelos nacionales y que tengas preparados tus documentos de identidad y de viaje para entregarlos rápidamente cuando te los pidan. Antes de volar, comprueba las restricciones de equipaje y las políticas de la aerolínea que hayas escogido, sobre todo si es una de las económicas. 

Google Maps está bastante limitada por las restricciones locales: algunas calles no aparecen, la ubicación GPS no coincide con tu posición real y tampoco calcula las rutas de transporte público. Apple Maps suele estar bastante actualizada aunque, sin duda, la mejor opción es descargar Baidu Maps. Esta es extremadamente precisa, lo que solo está disponible en chino. 

En China, es fácil ver dónde está la zona de taxis oficiales en aeropuertos y estaciones de tren. Suele haber colas ordenadas supervisadas por personal uniformado que te asigna un vehículo al llegar. Los taxis oficiales siempre llevan taxímetro y te darán un recibo al final del trayecto por si olvidas algo o quieres reclamar. Ignora a quienes te ofrecen “taxi privado” fuera de esas filas. 

En muchas estaciones de metro y autobús, las máquinas expendedoras de billetes todavía no aceptan tarjetas extranjeras, aunque puedes conseguirlas pagando en efectivo o utilizando la tarjeta de transporte prepago de la ciudad: Beijing Yikatong, Shanghai Public Transportation Card, etc. En trenes y aeropuertos suelen aceptar tarjetas internacionales online o en taquilla. 

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