mejores coberturas al contratar un seguro de impago de alquiler

 

 

¿Qué tener en cuenta a la hora de contratar un seguro de impago de alquiler?

Alquilar una casa o un piso hoy en día puede conllevar algunos riesgos: que los inquilinos no paguen el alquiler, que causen daños en la propiedad, que tengas que hacer frente a gastos derivados de procesos legales o lidiar con conflictos contractuales, por decir algunos. Por eso, es muy útil contratar un seguro de impago de alquiler. En Allianz, te explicamos por qué deberías hacerlo y qué tener en cuenta a la hora de elegir el mejor para ti. 

Tener una vivienda a tu nombre puede darte la oportunidad de obtener ingresos pasivos si decides alquilarla, aunque este paso también implica asumir una serie de responsabilidades que no siempre se ven a simple vista. Una vez habéis firmado el contrato de alquiler, la casa o el piso queda en manos de esas personas, y hay que estar preparado o preparada desde el primer mes por si surgen complicaciones.

Con un seguro de impago de alquiler la balanza se inclina a tu favor, te da la tranquilidad y seguridad de saber que no estarás solo o sola para hacerles frente. Te ayuda a solucionar situaciones que afectan tu estabilidad financiera y tu tranquilidad. Y para que tomes la mejor decisión posible, te damos 5 consejos que debes tener en cuenta antes de contratarlo.

Antes de alquilar tu casa o piso, es normal que tengas muchas dudas. ¿Qué tipo de contrato de alquiler necesito? ¿Qué cláusulas tengo que incluir para proteger mis intereses? ¿Cuáles son mis responsabilidades como propietario o propietaria? ¿Qué obligaciones deben cumplir los inquilinos? Estas son solo algunas preguntas que se te pueden pasar por la mente, sobre todo si es la primera vez que alquilas tu propiedad, por eso es tan importante pedir ayuda a especialistas que estén familiarizados con el sector inmobiliario y las leyes vinculadas a este.

Un buen seguro de impago de alquiler no solo te protege si los inquilinos dejan de pagar, sino que también te ofrece orientación legal y profesional en cada fase del proceso, desde la firma del contrato hasta reclamaciones o conflictos con los inquilinos. Con Allianz, cuentas con un equipo dispuesto a resolver dudas y a ayudarte a gestionar las complicaciones que puedan surgir. Tener este tipo de apoyo evita errores que pueden derivar en problemas legales o pérdidas económicas.

A veces “las apariencias engañan”, y aunque los inquilinos pueden parecer idóneos cuando los conoces por primera vez, no basta con dejarse llevar por una buena impresión. Es importante revisar bien la situación económica de los potenciales inquilinos a través de un estudio de solvencia antes de firmar el contrato. 

En la mayoría de las aseguradoras, este estudio de viabilidad está incluido en la contratación del seguro de impago de alquiler. En Allianz, nos encargamos de hacerlo por ti antes de asegurar a los inquilinos en cuestión para que sea más probable que todo vaya bien. Nuestro equipo revisa la documentación financiera de los candidatos y evalúa si los perfiles son adecuados antes de formalizar la póliza. Es una forma de protegerte como propietario/a y de minimizar riesgos de impago o conflictos legales futuros. 

No todos los seguros de impago de alquiler son iguales, de hecho, algunos solo te protegen si los inquilinos no pagan y lo ideal es contar con uno más completo, que te proteja de otros problemas que también pueden resultar igual de problemáticos. Tómate tu tiempo para leer lo que incluye el seguro para ver si realmente se adapta a lo que necesitas. A veces, por querer ahorrar un poco, se elige un plan básico que luego no da la respuesta esperada.

Te recomendamos que el seguro de impago de alquiler cuente como mínimo con el pago del alquiler si los inquilinos dejan de pagar, asistencia legal en caso de conflicto contractual, cobertura para arreglar daños causados en la casa o el piso por actos vandálicos, cambio de cerraduras si se lleva a cabo un desahucio y ayuda para redactar o revisar documentos.

vivienda alquilada protegida gracias a un seguro de impago

Sin duda, uno de los mayores miedos al alquilar una casa o un piso es que los inquilinos dejen de pagar la renta cada mes y, aún así, sigan viviendo en la propiedad. Esta situación puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza: dejas de percibir ingresos y has de tomar medidas legales que llevan tiempo y derivan en más gastos.

Siguiendo el hilo del consejo anterior, estas pólizas cubren el impago de los inquilinos durante un tiempo. En Allianz, tienes la flexibilidad de asegurar las rentas de tu vivienda durante 6, 9 o 12 meses, mientras que el resto de las coberturas incluidas en el plan, podrás disfrutarlas durante el año completo. 

Este plazo es muy importante porque te da tiempo suficiente para iniciar todos los trámites legales necesarios, como el proceso de desahucio, sin que la falta de ingresos afecte sobremanera a tu estabilidad financiera. Contratar este tipo de seguro no es solo una forma de “apagar fuegos” cuando pasan cosas, sino que es una estrategia preventiva. Es una inversión inteligente que protege tu patrimonio, te evita pérdidas económicas y te ayuda a alquilar tu propiedad sabiendo que cuentas con respaldo.

Un contrato de alquiler bien hecho mejora considerablemente la relación entre propietarios e inquilinos. Cuanto más claro sea, menos probabilidades habrá de que surjan malentendidos o problemas en el futuro. Sin embargo, no todo el mundo tiene formación legal para saber cómo debería ser un contrato de arrendamiento y cuáles son las cláusulas que debe incluir, se tiende a usar plantillas genéricas con cláusulas poco detalladas.

Es mejor que contrates un seguro de impago de alquiler que incluya asistencia para revisar o directamente redactar desde cero tu contrato, así como documentos legales o notificaciones relacionadas. De esta forma, te evitas muchos errores que puedan comprometerte y usarse en tu contra por parte de los inquilinos.

Te aseguras de que el contrato de arrendamiento especifique desde el pago mensual, los plazos y las formas de comunicación, hasta cómo se hacen las actualizaciones de la renta o qué pasos seguir si alguna de las partes quiere poner fin al acuerdo antes de tiempo, entre otras muchas cosas. En definitiva, evitas ambigüedades y te proteges en desacuerdos.

El precio del seguro de impago de alquiler varía dependiendo del importe de la renta que vas a cobrar cada mes, del tipo de vivienda, de las coberturas contratadas y de la duración de estas. En general, suele suponer entre un 3% y un 5% del alquiler total de un año. 

Sí, el seguro de impago de alquiler cuenta como un gasto que puedes restar de los ingresos que hayas obtenido con el alquiler para así pagar menos impuestos. Se considera un gasto necesario para obtener y proteger esos ingresos, como el IBI o los arreglos en la vivienda.

Contratar un seguro de impago es muy fácil: una vez tengas a los posibles inquilinos, facilita la documentación para hacer su estudio de solvencia, elige el plan que mejor se adapta a tus necesidades y, si todo está bien, realiza la firma del contrato de alquiler y la contratación del seguro. 

¡Comparte en tus redes!